PORTAFOLIOS PROFESIONALES



 

 



Ver Serie 1


Ver Serie 2


Ver Serie 3

ALESSANDRA REBAGLIATI MELGAR

Luces y Sombras; revelandose/me

Soy mía
Soy un haz de luz
Soy todo lo que quiero ser.

Tengo raíces muy profundas que llegan hasta donde el mundo empieza a existir. Mi cuerpo mental oscila; ya que entran y salen pensamientos. Mi corazón está latiendo fuerte al compás de mis deseos.
Me cuesta decir donde estoy. 
La verdad es que oscilo entre ser y perderme en mi imaginación. Que; de paso, se los recomiendo. Encuentro las cosas materiales: reales y fantásticas a la vez.
Reales porque las puedo tocar y fantásticas porque puedo sospechar que todo me habla. Y en mi fantasía todo es posible.

El deseo de desaparecer en el acto de ver, vale decir, ver aquello que es y verlo por vez primera en cada ocasión como si fuera la última. En el límite de sí mismo, la búsqueda de casi nada.

Una milagrosa combinación de química y óptica dio lugar a la invención de la fotografía. Su historia, aún inconclusa, se resume como el intento de lograr imágenes cada vez más nítidas y complejas que puedan ser perfectos y elocuentes testimonios, tanto de la realidad como de la imaginación y el arte.

Soy un ojo. Un ojo mecánico. Yo, la máquina, os muestro un mundo del único modo que puedo verlo. Me libero hoy y para siempre de la inmovilidad humana. Estoy en constante movimiento. Me aproximo a los objetos y me alejo de ellos.

Trato de descubrir donde encajo y me doy cuenta que tu trabajo puede ser acerca de quien eres tú. Cuando lo observas no sabes que paso antes o después, sólo tienes este momento, a partir del cual puedes inventar lo que quieras. Todo encaja en su lugar con belleza. Se siente como un viaje profético donde todo se desarrolla de acuerdo a un plan. Siempre comienzo con una fuerte visión de cómo el trabajo se verá y funcionará en el espacio. Quiero sacar lo llano y mundano del día a día e inyectarle pasión sin cambiar su simplicidad.

Es una lógica de niños, es una fe ciega en una imagen, como tu necesidad de creer que algo que es pura bondad, puro romanticismo y pura belleza puede trascender el sentido racional. Es el deseo, como decía Freud, un 'sentimiento oceánico', el sentir que sólo quieres dejarte llevar por las mareas. Lo que viene con ese sentir es la desesperación de creer en algo, de tener donde agarrar tus esperanzas.
¿Figuras auto inmovilizadas, capturadas en algún mundo onírico entre la fantasía y el trauma?

Visite el site personal de la fotógrafa

www.geocities.com/ale29reba/


 

2003 © Copyright openphotoperu.com  TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS