Ver Fotos


Carlos Aramburú Tudela (Lima,1944)

Dejando atrás sus estudios de Derecho y Economía viaja a Europa en el año de 1968 y sigue cursos de fotografía en Londres, Inglaterra. En 1970 vive en Nueva York trabajando en fotografía free-lance. Luego se establece por un tiempo en la ciudad de Estocolmo, Suecia.

A su regreso al Perú, paralelamente a su trabajo personal como fotógrafo, crea y dirige la revista cultural TAXI (1981-1987), en la cual mantuvo siempre un espacio abierto a la fotografía. En 1988 viaja por unos meses a España y a su regreso decide dedicarse plenamente a la difusión de la fotografía como arte creativo y funda el Instituto de Arte Fotográfico (IAF) que, con diversas actividades como la publicación de las revistas PORTAFOLIO y TaxiFOTO y la organización de eventos tales como el Mes de la Fotografía, Tierra Para Todos, Tiempo e Imagen etc. ha contribuido en modo considerable a desarrollar el quehacer fotográfico y su valoración en nuestro medio.

Personalmente ha participado en exposiciones colectivas en el Perú y en el extranjero y su primera individual “Carlos Aramburu, Fotografías” se presentó en la Sala de Arte de Petróleos del Perú en el mes de mayo del año 1999. El año 2000 presentó su segunda muestra individual “Retratos” en el Centro Cultural de la Universidad Católica en junio y en agosto exhibió “Estructuras” fotografía a color en la Sala de Cultura del Banco Sudameris de la ciudad del Cusco.

Presentación

“La distinción entre el yo y los objetos o la conciencia de los objetos como tales surge... solo de un YO que ha reflexionado. Por reflexión se hace el YO un yo, y hace de sus objetos, objetos... Decir que una mente se goza a sí misma y contempla sus objetos es describir no una experiencia irreflexiva primitiva, sino una experiencia reflexiva muy desarrollada. La distinción entre el yo y los objetos, o la conciencia de los objetos, surge... solo en un yo que ha reflexionado... El yo no es un yo hasta que es conciente de sí mismo. Y no hay objetos hasta que son distinguidos del yo”       H. J. Paton

Paton partía de una definición básica: el Yo es aquello que sabe, quiere y siente. Definición que ostenta el mérito indiscutible de la precisión y la claridad.

Menciono esto porque al enfrentarse al arte de un fotógrafo siempre he pensado, sin vacilación, que la fotografía es básicamente, el ojo del fotógrafo que registra aquella identificación de sí mismo que permite su objeto.

Esa calidad de fotógrafo, sujeto sensible que domina un medio técnico acomodándolo a sus fines, es, así vista, una revelación de ese Yo privado, único y unívoco, capaz de descubrir claves y volver evidente lo que se oculta tras la apariencia obvia, a través del ejercicio de su sensibilidad, su intuición y su diestro manejo de espacio, forma y luz.

Carlos Aramburu Tudela nos trae en esta exposición una suerte de diario de vida, relatos sueltos o sólo momentos y sensaciones que su cámara-ojo ha captado sin preciosismo aunque con agudeza previa.

Congelando instantes o señalando detalles, eligiendo el ángulo o el punto, dosificando de alguna forma os instrumentos reales para que puedan construir un discurso a veces perturbador, otras nostálgico.

El pertenece a ese grupo, silencioso y alerta, que ve vida y entorno a través de un tamiz tibio y atento. Curiosidad viva antes que inquisición juzgadora.

Luz y sombra, puntual exactitud y ambigüedad, comentario susurrado o recuerdo tierno, esta serie se nos ofrece como el producto de un relato de amigo, una impresión de viajero o, quizás la nota melancólica del recuerdo aparentemente intrascendente.

Su mayor atractivo resulta de esa despojada sencillez, esta reivindicación de precisión y encuadre, que permite un retorno en nuestro interior, de esa asociación con la experiencia vital privada e intima. Esas vivencias que no compartimos, quizás por pudor o temor a que hagan pensar en banalidad o tal vez porque nos desnudarían exponiendo una fragilidad que no invocamos.

Este intimismo discreto permite una fácil participación. Viabiliza asociaciones y elimina cualquier alambicamiento interpretativo.

Eliminando intervenciones o utilizaciones técnicas distintas de la acción directa de la cámara, el fotógrafo ha privilegiado su enfoque confiando, con audacia, en la seguridad de su elección.

Apasionado por las posibilidades de la fotografía, Carlos Aramburu Tudela se ha destacado por una ya extensa e infatigable labor a favor de su promoción y divulgación. Esta tarea generosa nos ha hecho olvidar un tanto, su propio espacio como artista. Ahora nos invita a compartir este, su mundo privado, con esa rara cortesía que se disimula en la discreción y crece en la realidad de su existencia propia.

Elida Román

2001 © Copyright openphotoperu.com   |  DERECHOS RESERVADOS